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Uno de los lugares comunes más divulgados, es la creencia de que la Astrología carece de rigor científico y que es un saber distante de los cultores de las ciencias. Sin embargo, podemos contar por cientos a los hombres de ciencia, escritores, artistas y hombres de fe que se han acercado a la Astrología para estudiarla, pero sobre todo, para comprenderla. 

 


Tal es el caso de Sir Isaac Newton quien, se afirma que cuando ingresó a la Universidad de Cambridge y se le preguntó que deseaba estudiar:“Matemáticas respondió… por que deseo comprobar la Astrología Judiciaria”. Se sabe que tiempo después el notable físico fue confrontado por Edmond Halley, astrónomo inglés amigo de Newton que calculó por primera vez la órbita del cometa que lleva su nombre, de quien se dice le reprobaba su creencia en la validez de los principios de la Astrología, a lo que el descubridor de la Ley de la Gravitación Universal respondía: “Es evidente que usted no estudió Astrología, yo sí” 

A Newton es precisamente, a quien los Astrólogos le debemos la comprobación de que las leyes que rigen el movimiento en la Tierra, son las mismas que rigen el movimiento de los cuerpos celestes, es decir la comprobación de uno de los principios del universo que afirma que: “Así como es en el Cielo, es en la Tierra; como es arriba es abajo”; esto es el Principio de Correspondencia. 

Pero también a Sir Isaac Newton la astrología le debe la concepción holística del sistema Solar. Según Nicholas Devore, autor de la célebre Enciclopedia Astrológica, Newton siempre insistió en lo que el llamó la solidaridad del Sistema Solar, concepto que luego ha sido corroborado por los físicos contemporáneos, quienes han comparado el Sistema Solar con la amplificación del átomo. Al ser el Sol la fuente central de energía de este sistema, los planetas girando alrededor de él configuran la naturaleza y la cualidad del sistema a cada momento, lo que extrapolado al lenguaje simbólico de la Astrología es la naturaleza y la calidad del Cielo en un determinado momento y para un determinado lugar.

La solidaridad del Sistema Solar y la visión holística del Cielo, es lo que proporciona cierto grado de dificultad a las indicaciones astrológicas mundanas (aquellas que nos ayudan a identificar tendencias a nivel global), toda vez que surge de un conjunto de elementos que en ocasiones aparecen como contradictorios, pero que finalmente se amalgaman de un modo sinérgico, para mostrarnos que la evolución del Espíritu manifestado en nosotros como individuos y como especie, obedece a un plan y no está librada al azar. (Volver)