Coaching Astral® 

Identidad esencial

Soy un nativo del signo solar Piscis con signo ascendente Acuario, esta combinación me proporciona una especial sensibilidad e intuición y, también un gran idealismo visionario, por el lado de Piscis, en tanto que Acuario me predispone a la investigación y al estudio de la futurología de forma estructurada y profunda, pero también a la comprensión fraterna e integradora de la realidad humana. 

Biografía

Mi historia personal siempre estuvo vinculada a tres actividades: la lectura, la academia y la escritura. Apenas egresado de la secundaria, a los 17 años me convertí en profesor de Psicología, Filosofía y Lógica en las preparatorias pre-universitarias, mientras estudiaba Sociología en la Universidad Inca Garcilaso de La Vega y periodismo en la Universidad San Martín de Porres, carrera esta última en la que me especialicé en negocios.

Desde entonces soy docente en temas de gestión y empresas. Producto de mi trabajo docente y como capacitador escribí y publiqué el libro: Diamante Corporativo del Tercer Milenio en el que presento un innovador modelo de gestión. (www.dctm.com.pe)

A los 15 años, gracias a mi padre, entro en contacto con la Astrología, a través del libro El Astrólogo Preferido de José Dunia Asmar, astrólogo venezolano que divulgaba mediáticamente -con mucho éxito- el conocimiento astrológico allá por 1957, año en que nací en la ciudad de Lima en Perú.


Hubieron de pasar muchos años antes que me volviera a interesar por la astrología y, claro,  
tuvo que pasar Urano por mi grado ascendente y por mi casa 1 (hace ya dos décadas) para que lo hiciera. Desde entonces la estudio. la cultivo y la ejerzo profesionalmente. Como    buen    y aplicado acuariano creo el concepto de Coaching Astral® en los años 90, que es hoy en día es una forma distintiva de coaching y a su vez mi marca registrada. Desde que divulgué mi trabajo por Internet, aparecieron decenas de imitadores usando el nombre de coaching astrológico;   y no pocos plagiarios que pretenden utilizar mi marca sin gozar de autorización alguna y sin tener la menor  idea  de  la  metodología  con  la  que trabajo y entreno a mis clientes.

Cuando tenía 23 años mi padre abandonó el plano material, una experiencia durísima para cualquier persona que tiene el Sol en casa 1 y que por lo tanto tiene a su padre como una presencia importantísima en su vida, originando en mi un profundo sentimiento de orfandad que se vio agravado porque mi primogénito venía en camino y no habría forma de que llegara a conocer a su nieto. José María Lazarte Portocarrero, mi padre, fue mi primer gran maestro, me enseñó a querer los libros, a cuidarlos, mimarlos y claro, leerlos. Me enseñó que las manos no debían usarse para corregir comportamientos no deseados de los niños y que el castigo físico era desde todo punto de vista inútil. 

Como capricorniano que era, mi padre siempre fue muy estructurado en su trabajo y aunque no conozco su ascendente -conocí hasta tres documentos de identidad de mi padre con distintos años de nacimiento- intuyo que su ascendente debió ser un signo de agua y hasta podría asegurar que tuvo ascendente Escorpio (como José María mi primogénito, también nativo de Capricornio con ascendente Escorpio). El amor por la noche, la bohemia y el cultivo de la dialéctica son otras aficiones que también heredé de mi padre. Pero sobre todo, heredé el respeto absoluto e irrestricto por mis hijos, que fue lo que siempre recibí de él. 
Tengo la suerte y la gracia de tener a mi madre viva, a la sazón con 90 años, con ella vivo y es sin duda mi compañera por destino marcada por mi Luna natal en casa 10.

En medio de algunos devaneos piscianos de amores platónicos, invisibles e irreales, mantengo una relación pareja muy especial, es decir muy independiente o mejor dicho: muy acuariana que ya sobrepasó los treinta y dos años. Soy padre de tres hijos realmente brillantes -dejando la modestia de lado- a quienes como todo padre amo con intensidad, pero que por cierto disfruto más ahora que ya alcanzaron las tres décadas de vida (le faltan apenas unos meses a mi hija menor para cambiar de base, como decimos aquí y allá seguramente); los tres con el signo Escorpio como factor común: como signo solar en mis dos últimos hijos (José Carlos y María José) y como signo ascendente en mi primogénito José María. Que sumado a una pareja pisceana con ascendente Géminis, han hecho y hacen -gracias a Dios- que viva y me sienta literalmente como pez en el agua, entre otras cosas por mi Venus natal en casa 1.

Siempre he sido mejor proveedor de intangibles que de bienes materiales. Afecto, compañía, escucha activa y amor es lo que siempre he entregado a las personas que me rodean, con los matices y el desgaste de las aristas que inevitablemente genera la convivencia prolongada con las personas. A mis hijos, cuando estaban pequeños -y aún hoy a sus treinta años- siempre les hice tres preguntas recurrentes cada vez que los veía:
¿Qué se cuentan, qué se dicen, pero -sobre todo- que se predicen? Queriendo entrenarlos intuitivamente en el arte de prever escenarios futuros. Tal era mi insistencia con estas preguntas, que creo que llegué a acosarlos, al ´punto que cuando me veían, antes que les preguntara, me decían: "padre, no contamos, no decimos ni nos predecimos nada". 

Me llamo José Luis Lazarte Villalobos y estoy aquí para ayudarle a conocerse mejor, para acompañarle en el camino de superar los temores y las dudas que pueda tener, también -como no- para ayudarle a elegir la pareja correcta y no pasar por el extravío camino de una vida de confrontación y lucha por el control y el poder sobre los hijos, una vez que la relación pareja se rompe.

Mi trabajo de
Coaching Astral® también abarca el campo de la astrología mundana, lo que me permite asesorar y entrenar a políticos y gente vinculada tanto al poder político como el poder económico; por lo menos a aquellos políticos que al llegar a las altas esferas no se regodean en su soberbia.

Escríbame a
jllazarte@coachingastral.com, ahí estaré esperando su consulta.